De un millón de wones a unicornio
Prólogo — De 10.000 millones en deudas a 1 billón en valoración
La historia de Galaxy Corporation es, antes que un relato de éxito, la crónica de una remontada. Un joven que emprendió en su veintena y llegó a hundirse bajo deudas de 10.000 millones de wones volvió a empezar en 2019 con apenas un millón de wones. Seis años después, esa empresa se convirtió en un unicornio valorado en 1 billón de wones. Choi Yong-ho describe este recorrido como «la prueba de que cualquiera, incluso con solo un millón de wones, puede construir un unicornio».
El siguiente destino de esa narrativa de resurgimiento es el Physical AI. Choi Yong-ho plantea como futuro de Galaxy un mundo donde la IA con cuerpo de robot (Embodied AI) y los humanos convivan.
Choi Yong-ho cargó con deudas de 10.000 millones de wones tras un fracaso en su veintena, pero volvió a fundar Galaxy Corporation con ocho amigos y un millón de wones, y en seis años construyó un unicornio de 1 billón de wones.
Emprender a los 22, fracasar a los 29
Choi Yong-ho empezó pronto. Lanzó su primer negocio a los 22 años y en 2011 fundó en Lyon (Francia) la revista de hallyu «K-Wave», que llegó a colaborar con unos 700 artistas y a distribuirse en 136 países. Ese mismo año reunió a sus amigos de la infancia y la adolescencia para crear juntos la sociedad K-Culture.
Pero la expansión precipitada hacia desfiles de moda, estudios y restaurantes resultó fatal. Hacia los 29 años, el negocio estaba en la práctica en quiebra, con 10.000 millones de wones de deuda y avales personales por miles de millones más.
«Emprendí a los 22 y fracasé a los 29, y esa experiencia me hizo poner la lealtad y la palabra dada entre los valores centrales de mi vida.»— Choi Yong-ho
Un millón de wones y ocho amigos
En agosto de 2019 volvió a fundar Galaxy Corporation con apenas un millón de wones. Era una época en la que, sin capital, ni siquiera podía firmar contratos en exclusiva con artistas. Aun así, a su lado había ocho cofundadores. No eran compañeros de una misma clase, sino un equipo formado por sus amigos de primaria, secundaria y bachillerato.
Tras el derrumbe de su primer negocio, Choi volvió a tender la mano a sus amigos. Ante su promesa —«seremos un unicornio en cinco años, confíen en mí una vez más»—, los amigos reunieron fondos entre todos. Así, los ocho caminaron juntos durante catorce años, y esa confianza se convirtió en los cimientos de Galaxy Corporation.
Lo que hay en el nombre
El nombre «Galaxy» tiene un origen profundamente personal: su primer hijo se llama Galaxy y el segundo, Universe. Necesitado del valor para levantarse tras el fracaso de su veintena, refundó la empresa con los nombres de sus dos hijos.
Su nombre inglés es Scofield, tomado del protagonista de «Prison Break». En la sede de Galaxy existe un espacio inspirado en una cárcel, el «Space Prison», que simboliza los límites: nosotros mismos creamos nuestros límites y nosotros mismos podemos romperlos. Esa es la filosofía del lugar.
«En un espacio donde no puedes hacer nada y estás completamente solo, quizá sea donde surge la capacidad más creativa.»— Choi Yong-ho · Space Prison
El giro estratégico — La IP antes que las personas
La imposibilidad de contratar celebridades sin capital acabó provocando un giro estratégico. Choi fijó el rumbo —«centrémonos en los personajes y la IP, no en la persona del artista»— y desarrolló el negocio de IP de personajes alternativos. Después empezó a fusionar entretenimiento y tecnología, por ejemplo recreando como avatares de IA a los fallecidos Song Hae y Kim Ja-ok.
También se adelantó a la corriente del mercado con una predicción: «tras el K-pop, el cine y los dramas coreanos, llega la era del auge global de los programas de variedades coreanos». La predicción se hizo realidad con el éxito mundial de «Physical: 100» de Netflix, el único programa de variedades en toda la historia de la plataforma que ha sido número uno global dos años consecutivos.
Director de Felicidad (CHO)
El cargo oficial de Choi Yong-ho no es el de consejero delegado al uso, sino el de director de Felicidad (Chief Happiness Officer, CHO), porque sitúa el núcleo de la gestión en «pensar en las personas y comunicarse con ellas». Galaxy tiene «diez valores organizativos más importantes que el dinero», y los cuatro primeros son las personas, el amor, los sueños y la familia.
Unicornio, y otra vez startup
Catorce años de perseverancia se tradujeron en cifras. Galaxy Corporation pasó a ser rentable en el primer semestre de 2025 y cerró el ejercicio FY2025 con ingresos por 298.800 millones de wones. En diciembre de 2025 captó una ronda pre-IPO de 100.000 millones de wones y alcanzó la condición de unicornio, con una valoración de aproximadamente 1 billón de wones.
Pero Choi no ve el unicornio como una meta final. En 2026 subió al estrado de la Bolsa de Nueva York para presentar Galaxy al mundo, y está abriendo el siguiente capítulo con el Robot Park, Dubái y el Nasdaq. Ese capítulo se llama Physical AI: Choi Yong-ho define Galaxy como una empresa de Physical AI que construye el futuro del entretenimiento con robótica humanoide (Humanoid Robotics) y Embodied AI.
«Nos hemos convertido en un unicornio valorado en 1 billón de wones, pero esto no es más que un nuevo comienzo: volvemos a la mentalidad de una startup.»— Choi Yong-ho